Nuevo single de Pixel de Stael. Contra el vínculo pasivo que estamos construyendo con la tecnología en plena revolución digital: “Hay Tiempo – Є ЧАС – Il y a du Temps – वेळ आली आहे – Siis On Aeg – There’s Time…”. 

Es un buen momento para plantearnos lo que hacemos con nuestro tiempo. Nos estamos quedando en casa pero nunca hemos estado tan conectados con internet. De este modo consolidamos un nuevo régimen digital servil, ya que con nuestras interacciones y nuestra creación de contenidos en una red privatizada contribuimos a enriquecer y a fortalecer los intereses de las corporaciones que la poseen, rigen y configuran, al tiempo que nos llegan noticias sobre una crisis que empobrece al resto de la humanidad. Han bastado dos meses de “distanciamiento social” para acelerar este proceso revolucionario. Cancelando la economía real hemos propiciado un futuro económico basado en un marco digital gobernado por terceros. Y ahora ya todos estamos familiarizados con el teletrabajo, el ocio telemático, las reuniones online, la prensa digital, el activismo de sofá, el skype yoga, las compras por internet, la escuela a distancia, el cine virtual… ¡y los festis en “live-streaming”! 

Lo irónico es que cuando empezó esta crisis fue el mismo día que apareció el tercer single de Pixel de Stael, que se llamaba “Esperança – Espoir – Hope – 希望 – Eλπίδα…”, un track “glitch-pop” de acercamiento entre cultura y naturaleza. De convivencia pacífica y feliz con el ecosistema. De conexión real con el mundo. Y ahora que estamos saturados de pantallas y echamos de menos el contacto humano, los paisajes y la libertad, es un buen momento para hacer autocrítica y ponernos exigentes. Cierto es que la globalización cultural potenciada por internet puede servir para medir el impacto de nuestros actos en el entorno, coordinar esfuerzos y corregir errores. Pero para que el invento funcione hay que revisar primero el vínculo que tenemos con esta tecnología. 

El “glitch-pop” de Pixel de Stael lo intenta. Es música electrónica que cuestiona los dispositivos que la hacen posible integrando su tozuda fragilidad. Construyen sus tracks dando protagonismo a los problemas que generan los utensilios tecnológicos. Los cuales son fuente infinita de fallos técnicos. Con ellos se operan revoluciones antropológicas. Son instrumentos de poder. Complejas herramientas de ingeniería social. Pueden restringir libertades y promover sistemas autoritarios. Si no los controlamos, alimentaremos un futuro jodido.

“Hay tiempo” para aprovechar mejor el tiempo. Menos miedo y más esperanza. 

“Hay Tiempo – Є ЧАС – Il y a du temps – वेळ आली आहे – Siis On Aeg – There’s Time…“ es uno de los tracks más sencillos y directos del próximo disco debut de Pixel de Stael. Se dirige al moderno ciudadano digital cuyo tiempo para anhelos, esperanzas, inquietudes y creencias se programa y ajusta con dispositivos conectados a un internet que no controla. Un reflejo del ser humano contemporáneo, hipnotizado y inmovilizado por su adicción a una tecnología que está pensada para ello. Es difícil no identificarse con el personaje del tema. Todo vestido de sintes híbridos, ruido de glitches informáticos, guitarras shoegazing y una base rockera muy grungy. 

Es inaudito el conformismo y el exceso de confianza que ponemos en los sistemas con los que nos organizamos. Para remediarlo sugerimos aprovechar mejor el tiempo. En este nuevo régimen digital es fundamental pensar y cuestionar los aparatos que usamos. Ser menos dóciles. Reflexionar sobre nuestro rol de usuarios y sobre cómo queremos convivir con la tecnología. Evitar que lo decidan terceros. Exigir herramientas participativas y verdaderamente democráticas. Fijarnos más en los defectos de nuestros dispositivos para darles la vuelta o rechazarlos si no son óptimos. Ser usuarios activos, exigentes, creativos. Aportar ideas. Que la constatación de nuestros errores y de los fallos en el sistema sea algo potencialmente positivo para el futuro. 

El tema se acompaña por una nueva pieza videográfica presentada hace unos días en exclusiva en Mindies, realizada la artista visual Xarlene con dirección creativa de Pixel Error (aka Marc Juvé). Efectos especiales de los estudios ARTIC (Manu Rastrollo y Vicente Villaamil). La fotografía corre a cargo de Pau Lloret y el estilismo de Valentina Consonni. La saltadora del vídeo es Annick Weerts.

Puedes escuchar este single en las diferentes plataformas digitales desde este enlace.