Tras autoeditárselo meses antes, Joaquín Pascual lanzaba en marzo de 2010 la edición oficial de “El Ritmo de los Acontecimientos“, que editaba desde El Ritmo de los Acontecimientos, sello del propio Joaquín, junto a El Genio Equivocado. El disco fue grabado y mezclado con Paco Loco en El Puerto de Santa María entre el 22 y el 26 de junio de 2009 y masterizado por Mario G. Alberni en Kadifornia Mastering. Todas las canciones estaban compuestas e interpretadas por Joaquín Pascual. En la grabación colaboraron Ana Galletero, Xema Fuentes, Muni Camón, Esteban Fernández y Angel Figueroa. Diseñó la portada e ilustraciones Juan Azaña.

En esta vida que nos toca, el ritmo de los acontecimientos sucede de manera tan vertiginosa que ni siquiera nos damos cuenta de lo que pasa a nuestro alrededor, pero en ese pequeño mundo en el que habita Joaquín,”el ritmo de los acontecimientos” es un conjunto de magníficas canciones compuestas desde la más absoluta y despiadada inmediatez, la que le otorga sin perdón alguno su desbordante actividad. Cada vez que lo escucho lo veo como una especie de manifiesto de libertad incondicional, de voy hacer lo que me da la gana porque no tengo nada que perder y punto. Y punto y aparte es lo que se merecen cada una de las canciones que aqui se van sucediendo, con su mezcla de fragilidad y fiereza, con sus montañas de reverberación que inundan hasta el micro de la voz o esos coros tan 50’s (Galletero-Muni mon amour) que nos permitirían imaginarnos al mismísimo Lynch disfrazado de Elvis, o si no, los certeros destellos en la percusión o esas miniguitarras repletas de corazón del “ciudadano” Xema… En definitiva, pequeños detalles que hacen grande la conexión Pacoloco-Pascual. Y si su sonido es directo, austero y conmovedor, sus letras también lo son… Miradas al interior contadas con meridiana claridad, diminutos thrillers psicológicos del día a día, suspiros por una vida mejor quizás… Son muchas, muchísimas cosas y esto sólo es una jodida nota de prensa, y yo nunca hice ninguna, pero cuando mi viejo amigo y cascarrabias me lo pidió aquella noche, me fuí contento a la cama por dejarme hablar y escribir sobre los acontecimientos y su ritmo en ese trozo de vida en el que se mueve el presente y el porvenir de este entrañable artesano. (texto de Carlos Cuevas Colmenero).