Tras 10 años de Montevideo, qué mejor que celebrarlo con un nuevo LP, el cuarto en su carrera, al que titularían (aprovechando la actualidad del calendario chino) “El año del Dragón“. Llegaban con un disco que, en parte, afianzaba las maneras del anterior, canciones donde las guitarras tomaban protagonismo, pero que en esta ocasión destilaban también ganas de experimentar y un intento de dotar a todas y cada una de las canciones de un cuidado y medido trabajo de estudio. Labrado en el local de ensayo y grabado en los estudios La Mina en Sevilla de la mano de Raúl Pérez, cuya producción y compenetración  ha sido determinante, “El año del Dragón” representa un paso adelante después del reconocimineto que supuso ‘Vértigo y euforia‘ (2010, El Genio Equivocado), un trabajo que sirvió como catalizador de nuevas sonoridades y bajo un lema contundente: “más banda que nunca“. “El año del Dragón” fue su trabajo más depurado y equilibrado hasta el momento, plagado de melodías que enamoran, guitarras y teclados trotones, ritmos para la melancolía y la celebración y, ante todo, canciones pop en todo su esplendor. Y en “El año del Dragón” se notaba como Manu, Damiana, Alexis y Miguel se encuentraban mas sincronizados que nunca hasta ese momento, con un sonido más pulido, homogéneo y maduro, que se nos presentaba en cada una de las once canciones que contiene el LP, y en las que no faltaba, de nuevo, la colaboración de Darío Sánchez en los vientos. “El año del Dragón” seguía guardando la esencia pop de Montevideo en sus letras, pero en esta ocasión nos entregaban también en sus textos un lado más amargo, canciones teñidas de esa realidad agridulce que caracteriza el devenir de las personas. Y en cada nueva escucha crece la sensación de que los detalles sonoros van tomando protagonismo, demostrando ser maestros en la melodía inmediata (que no simplona), especialistas en crear canciones pop inmaculadas que crecen y crecen a cada disco..