Kou Keri Kou

Kou Keri Kou
Biography

El primer mensaje que nos llegaba del que ha sido el único álbum de Kou Keri Kou es la ilustración de portada de Arantza Cotera: un conjunto de casas más o menos desfiguradas e irregulares que, pese a sus diferencias, forman un poblado. Esa imagen es una magnífica introducción para entender la clase de disco que vamos a escuchar, ya que sus 10 canciones tienen tantos elementos dispares como las casas, y pese a todo, juntas crean un resultado uniforme y con sentido. Todas ellas, incluso las instrumentales, transmiten una forma de entender el mundo, a veces de modo muy claro y directo (La gente con dinero, Maravillas del pasado), otras no tanto (Fuera, Apestada) aunque siempre con la voluntad de hacerse entender, que no de agradar. Y es que, aunque la música cabalga y serpentea con garbo, las letras tienen un carácter no muy amable en el que los miembros de la banda asumen su papel de excluidos y se enorgullecen de él.

Las canciones, al igual que las casas de la portada, no se parecen a las que solemos ver a nuestro alrededor, y sin embargo, no resultan del todo ajenas. Si pegamos el oído a sus paredes, intuiremos ecos lejanos, puede que algo de la rumba congoleña o el jùjú nigeriano, pero también sonidos más cercanos, como el pop nuevaolero y abierto de Gary Numan o Radio Futura. En cualquier caso, el resultado no deja de ser una música cercana y bailable que intenta escapar de los caminos más trillados. Ese eclecticismo y apertura a otras músicas es, además de la amistad, lo que unió a Ander Agudo (percusiones y ritmos), Juantxo Agudo (bajo), Jordi Gegé (guitarra y coros), Pope (trompeta y fliscorno) y Olatz Azcona (voz); también es su punto de encuentro, con caminos heterogéneos que se mueven entre el dub, el rock’n roll, el pop con sintetizadores y el ambient. Al escuchar este álbum se puede percibir que se creó sin prisa en una habitación entre amigos, pero con el entusiasmo y la ilusión de quien descubre e investiga las calles de un pueblo desconocido, el de la portada, al que se acaba de mudar y en el que piensa quedarse a vivir. Tras realizar algunos conciertos, entre ellos en el BAM (Barcelona Acció Musical), bien entrado el año 2018 deciden iniciar un paréntesis en su carrera, quien sabe si definitivo. El tiempo dirá.